Arte y gastronomía, pintura y vino. Así ha sido el plan diseñado entre la bodega rondeña Huerto de la Condesa y Catartsis ArtWine, una empresa malagueña que une ambas cosas en actividades que, además de ofrecer momentos de ocio especiales, también buscar acercar el arte y los productos locales a las personas que participan en ellas.
En este caso el escenario elegido fueron los viñedos de la bodega Huerto de la Condesa situados en pleno Valle del Guadalcobacín, una de las zonas más fértiles de la comarca.
Los viñedos se llenaron por un día de lienzos, pinceles, paletas y pintura acompañados por el vino y una degustación de chacinas y quesos. Un plan complicado de igualar.
“Los asistentes en la mayoría de los casos no han tenido contacto con la pintura y nuestra propuesta es seguir a un pintor paso a paso para crear un cuadro”, explicó Raúl Aragonés, responsable Catartsis ArtWine.

“Qué mejor que hacer una actividad de ocio y gastronomía malagueña en las propias viñas, además el tiempo nos acompañó”, indicó.
Una actividad en la que los organizadores facilitan todos los materiales necesarios, incluido un delantal para evitar accidentes indeseados. Mientras tanto, los asistentes tan solo tienen que poner un poco de atención, el ingenio y toda la habilidad de la que sean capaces, y seguir los pasos para llevarse una obra de arte a casa o un regalo para un amigo o familiar.
Todo ello acompañados por diferentes vinos de la bodega convenientemente explicados por sus responsables entre pausa y pausa. En este caso se pudieron degustar Pampaneando rosado, Huerto de la Condesa blanco y Pampaneando tinto. Tres vinos ligeros y fáciles de beber que se adaptaron a la perfección a este momento de convivencia entre parras ya cargadas con los futuros racimos de uva.
Una actividad dada a desestresarse mientras se comparte más o menos habilidad para pintar, aunque eso es casi lo de menos.



