Los helados se han convertido en un producto que se mantiene todo el año y han logrado su estacionalidad, aunque el verano, con la llegada de las altas temperaturas, sigue siendo la época de mayor consumo.
Además, en los últimos años los helados artesanos han tomado fuerza y son muchos los que buscan este tipo de elaboración para refrescarse o llevarse un postre diferente a alguna reunión familiar.
Una de esas heladerías artesanas es La Ibense de Ronda, una familia de heladeros originaria de Valencia que llevan décadas instalados en la ciudad del Tajo. En estos momentos la segunda generación está al frente de sus puntos de venta y del obrador en el que diariamente de producen los distintos sabores que pocas horas después.
El maestro heladero, Raúl Rico, ha explicado que el secreto de los helados artesanos son las materias primas naturales de primera calidad y el proceso para su elaboración que siguen sin estar industrializados. “Nosotros hacemos pequeñas producciones, no necesitamos almacenamiento porque es para un consumo diario”, ha explicado.
En cuanto a las materias primas, también ha señalado que “lo único que utilizamos es fruta natural, leche, azúcar o pasta de frutos secos sin azúcares añadidos”.

Rico ha insistido en que “lo más importante es la materia de primera calidad, incluso fuera de temporada recurrimos a fruta congelada de primera”.
Antes de hacer una parada en el trabajo diario para atender a este periódico y con el listado de helados pendientes tachado hasta mitad de la tabla, Rico se encuentra en pleno proceso de elaborar un helado de Happy Hippo, un sabor que entre los más pequeños está causando sensación. Un sabor que consiguen añadiendo este conocido snack que compran de su marca original y que abren directamente de sus envases justo antes de preparar la mezcla que será añadida al helado en varias capas.
Y es que los helados artesanos tienen la gran ventaja de que pueden ser elaborados prácticamente a demanda. Es el caso de varios restaurantes de la ciudad que también han optado por contar con helados espaciales elaborados como de mantequilla salada.



