La Tarara se pone al frente de la oferta gastronómica para eventos en la Almazara El Toro, el edificio creado por Philippe Starck y que ya se ha convertido en un atractivo más de la visita a la ciudad de Ronda potenciando la historia y el oleoturismo.
Además, también se encuentran inmersos en negociaciones para ponerse al frente del restaurante del que dispone el edificio en su planta baja que tiene una enorme terraza con espectaculares vistas al Llano de la Cruz y las sierras de Montejaque, Benaoján y Grazalema.
En este caso se trataría de ofrecer al visitante una carta basada en productos locales que también supongan una promoción de la gastronomía local. “La idea es que aquel que haga la visita y no tenga un evento pueda tener una carta de unos 12-15 platos para picar y con mucha apuesta por las chacinas, jamón o el queso de aquí”, han explicado.
Distinguidos con un Bib Gourmand por la famosa guía Michelin para su local original en Ólvera, ahora dan por consolidada su llegada a la ciudad del Tajo con la apertura de su restaurante en plena Carrera Espinel.
Además, no ocultan su deseo de poder dar a la ciudad una distinción de este tipo, aunque no se trata de un asunto que les obsesione. “Esperábamos un arranque positivo porque teníamos clientes de Ronda en Olvera, pero la realidad ha superado a las expectativas que teníamos nosotros”, ha señalado Gabriel Medina.
“El público rondeño nos ha acogido con mucho cariño y, poco a poco, estamos logrando que el público extranjero también comience a llegar porque somos nuevos aquí tenemos que hacernos un hueco dentro de la gastronomía de Ronda”, ha explicado Medina.
Por su parte, Juan Antonio García ha reconocido que el arranque fue “complicado” hasta lograr estabilizar el equipo de cocina. “Teníamos una carta muy grande y fueras de carta, ahora tenemos una carta más pequeña con la intención de dar más rotación a los platos”, ha indicado. Y es que su intención es introducir cambios cada dos o tres semanas y ofrecer nuevas creaciones. Eso sí, los clásicos como las croquetas o su conocida payoyana siempre estarán.
“Nuestra idea es que la gente vuelva para ver qué planto nuevo encuentra en la Tarara y que no sea siempre la misma oferta”.

En cuanto a los platos que no deben dejar de pedir si visitan por primera vez este local, además de la famosa payoyana, su chef considera que el taco de rabo de toro desmigado con gambas y jamón sopleteado, croquetas o el brioche de codillo tienen que estar entre la selección.
De cara al otoño y el invierno los arroces melosos con carne de caza, callos de buey o más guisos serán las principales novedades. También incorporarán la paletilla de chivo malagueño.
Apuesta por los vinos rondeños
Una oferta gastronómica que se complementa con una amplia carta de vinos, una de las carencias que suelen tener muchos locales. En su caso han apostado por una amplia representación de elaboraciones realizadas por las casi treinta bodegas con las que cuenta la ciudad. “Tenemos las dos primeras hojas dedicadas a vinos de Ronda”, ha señalado Medina.
Además, también cuentan con una considerable oferta de champagne con unas 15 referencias. A ello suman una representación de lo más significativo de España y pinceladas de Francia o Italia.
“Lo que más nos está gustando es que el rondeño bebe vino de Ronda, creo que eso es defender el producto local, nosotros allí en Cádiz no tenemos ese sentimiento”, han afirmado.
Taberna para el futuro
De cara al futuro ya piensan en ampliar su presencia en la ciudad del Tajo. “Tenemos pensado un concepto para la parte más canalla de la Tarara, nos gusta la idea de montar una barra grande para tapeo, ese jaleo propio de una tabernita”, han adelantado.
Eso sí, no tienen prisa para su puesta en marcha y “será en el momento que encontremos en local que nos juste y consideremos que es el adecuado, pero sí queremos montar algo más en Ronda, aunque ya no tenemos prisa”.
Finalmente, también han querido agradecer a los compañeros del sector la acogida que han tenido a su llegada a la ciudad.



